Vamos de regreso
Para escribir, suelen existir dos formas de hacerlo. Lo haces de manera profesional o de forma amateur. Ambas son válidas y tienen sus propias características.
El amateur lo hace para expresar ideas; las coloca en el papel como un fin, explora, experimenta con su propia voz y puede no recibir comentarios y mucho menos retribución. El foco está en la espontaneidad e ir mejorando con la práctica, más que en la consistencia.
Escribir como un profesional, por otro lado, genera ciertas expectativas, pues hay una audiencia detrás que debe ser considerada. No puede escribir solo de aquello que quiere, sino también de aquello que los demás quieren leer. La inspiración puede pasar a un segundo plano, pues hay metas que cumplir.
Comunicar ideas es fundamental como valor a ofrecer al resto en un entorno que lamentablemente está plagado en la paradoja de la hiperconectividad. Las perspectivas personales y únicas son necesarias hoy en día, y creo que el mundo necesita más de eso. Voces únicas que no necesariamente deben ser escuchadas de manera masiva. Solo necesitan estar ahí.
¿Mis objetivos por aquí? Volver a generar esta voz, pero de forma propia sin buscar cosas a cambio. Escribir porque es parte del proceso que se disfruta. Publicar aquí en caso de que alguien quiera leer. Si quieres venir, bienvenido/a, si no quieres, no hay problema. El lugar y las ideas estarán siempre disponibles :).